Han pasado casi diez años desde que empecé a escribir en este blog. Durante algunos años no pude ingresar a este sitio. Y practicamente lo deje olvidado en el limbo de la internet. No tan olvidado. Hubieron algunas personas a las cuales les mostré las cosas que solía escribir. Y gracias a Dios, habia dejado sin publicar algunas entradas muy personales. Tenía 13 publicaciones y 42 borradores. Hoy los leí todos, y me di cuenta de que mi personalidad persiste con el paso del tiempo. Es probable que no haya aprendido mucho en este tiempo. Aprendí. Aprendí lo incorrecto e insensato. Y olvidé lo valeroso y optimista.
Me acostumbré a vivir atormentada. Quizá?
Siento la necesidad de cambiar los motivos.
A propósito de entradas antiguas. Me dí cuenta que mi ortografía era fatal. Y me disculpo por ello. No estoy diciendo que ahora sea la perfección divina del cielo y de la tierra, pero creo que he mejorado modestamente.
A veces es tan fácil. Ver la vida de muchos colores, y amar cada instante. Y haré el contraste, haciendo un simple y pequeño énfasis en que... otras no.
En este momento siento llevar una carga muy pesada sobre mis hombros. ¿Qué es lo que hay aquí?. Mucha frustración y temor. Miro alrededor y en verdad no hay nada.
Perderé. Te perderé.
Hace tiempo, paseando por las librerías. En un viaje de 'estudios'. Me topé con un libro ilustrado verdaderamente encantador. En internet encontré la imagen del libro, pero no su título (aunque usted no lo crea). Por ello, lo dejo así.



